martes, 10 de agosto de 2010



Es tiempo para otras grandes cosas.

Disfruto cuando abro los ojos y despierto a la luz del día.

Disfruto de la tibieza de las sábanas
aún enredadas en los sueños.

Disfruto de mis pensamientos mientras mis ojos deambulas por el blanco del techo de mi dormitorio.

Disfruto sintiendo mis músculos al ponerse en marcha.


Disfruto al poner mis pies sobre la madera del suelo y caminar descalza hasta el baño.

Disfruto del agua que salpica mi cara y corre sobre mi cuerpo bajo la ducha.

Disfruto del roce de la ropa que eligí esta mañana para vestirme.

Disfruto al abrir el balcón y escuchar la calle: movimiento y pájaros.

Disfruto al bajar las escaleras anticipando el olor del café caliente.

Disfruto saboreando el zumo y preparando las tostadas con aceite para el desayuno.


Disfruto del largo paseo matinal. El aire me envuelve con aromas a hierba recién cortada. Niñez.

Disfruto recogiendo la casa, despacio, oyendo música a la vez que restauro el orden.

Disfruto hojeando el periódico, doblando las hojas sobre los artículos que leeré más detenidamente.

Disfruto preparando la comida: salando, removiendo, probando, experimentando variaciones, eligiendo el próximo vino, blanco o tinto y soñando con el siguiente postre.


Disfruto la sobremesa, paladeando un café.... sin George (no es imprescindible).

Disfrto planeando los viajes que haré, disparando un montón de fotos, como siempre.

Disfruto de la lectura, que provoca fantasías.

Disfruto de la familia, del pequeño jardín, silvestre aún; del sol y del agua en la piscina.

Disfruto de las charlas con los amigos, del "tapeo".

Disfruto del aire fresco del anochecer sentada en la es
calera de la entrada, meditando.... y de las estrellas.

Disfruto del recuerdo de unos niños y mi mente comienza a "programar" el futuro. ¡Pero no!

Disfruto de la promesa del nuevo día y pienso:

"Hoy pienso no pensar, sólo disfruto.

Mañana será otro día".



Juani. Julio 2010.

miércoles, 14 de julio de 2010

Claustro extramuros IV

Ahí va una más de nuestras salidas lúdico-pedagógicas. Viajamos y aprendemos.
Otra experiencia más que no nos cuentan.

Claustro extramuros V

Hemos empezado las vacaciones con mucho movimiento y seguro que vamos a parar poco y a "ver" mucho.
Este último extramuros lo teníamos pensado hace tiempo y por fin lo hemos llevado a cabo aunque se nos quedó un concierto sin escuchar (por falta de comunicación extraoficial a la "autoridad" competente) por lo que el acta no se ha firmado aún.
¡Volveremos!

lunes, 21 de junio de 2010

Amigas.

Tierra y Aire.

Aire que remueve la tierra
que modela sus asperezas.
Tierra que germina las semillas
que lleva el aire.
Raíz y Copa.
Copa alta y frondosa.
Raíz fuerte y segura.
Copa airosa
de sueños alcanzables.
Raíz profunda,
alimento de los sueños.

De hecho: amigas,
compañeras de fatigas.
De derechos:
todos los que por amistad me otorgas.
De deberes:
todos los que la amistad exige.
Y por la amistad nos esforzamos. (¡Pues claro!).
Hemos pasado ¡ratos! y … ratitos, ¡raaatos! y ratejos … plof.


Aquí hay una pequeña muestra de lo que hemos cantado, bailado, pintado, recortado, cocinado, inventado y mucho, mucho aprendido, enseñado y trabajado.



Un abrazo fuerte, muchos besos y mucha suerte.
Empezar, empezar, empezar…

lunes, 10 de mayo de 2010

lunes, 12 de abril de 2010

Raíces y copas.



Raices fuertes, copas frondosas. Si queremos tener árboles sanos debemos regarlos, vigilar su crecimiento, enderezar su tronco si vemos que se tuerce, prevenir las plagas, ...... , y sobre todo debemos mimar sus raíces para que arraiguen bien en la tierra y sustenten un árbol resistente tanto a las sequías como a las inundaciones, al frío invierno, a las heladas, al peso de sus frutos y forjar un tronco flexible para que sepa doblarse con el viento sin troncharse.
De la misma manera,si queremos hombres y mujeres fuertes en el futuro tenemos en nuestras manos (manos de padres y maestros, manos que deben ser suaves pero firmes y seguras),los cuidados necesarios. En nuestras manos está la clave para conducir sin interferir,para animar sin sobrevalorar, para sugerir sin solucionar.

NO PODEMOS NI DEBEMOS evitar que comentan errores sino apoyarles para que lo intenten de nuevo, a que se esfuercen sin ocultarles que el esfuerzo no siempre conduce al éxito y que el mundo no va a ser de color de rosa; impulsarles a que busquen nuevos caminos, a que se fijen metas altas pero enseñándoles a conseguirlas subiendo peldaño a peldaño.

Como adultos aprendices y enseñantes no podemos olvidar que el esfuerzo, los errores y la perseverancia son necesarios para el crecimiento de nuestros niños y niñas. Epicuro creía que "los grandes navegantes deben su reputación a los temporales y a las tempestades". Dejad que los niños corran riesgos, dejad que comentan errores.Nos hemos acostumbrado, hemos acostumbrado a nuestros jóvenes, estamos acostumbrado a nuestros niños a las cosas fáciles. Debemos tener cuidado con las aguas que están llenando el caudal del río para que no nos arrastre hacia una "sociedad del mínimo esfuerzo".

Y al hilo de todo esto, de no dejarnos llevar por la inercia, me viene a la memoria un "escrito":
"Si los vientos empujan tu velero hacia la tormenta, arría la vela y empuña los remos para conducirlo hacia brisas favorables".
Y ahora añadiría: "nunca hacia la calma. Nunca, nunca".
No nos dejemos arrastrar por la corriente. Cometamos errores pero sepamos reconocerlos y empecemos de nuevo con energías renovadas para llegar a alcanzar sueños realizables.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

vocación


Hoy hemos tenido un mal día:los niños han estado más impacientes, más revoltosos, llenos de energía.

Y yo... en horas bajas, y con la paciencia al mínimo. Para colmo también hoy se han constatado algunas injusticias del sistema.

Pero la vocación hecha raices incluso en terrenos pedregosos y su fortaleza hace que hasta el más pequeño arbusto dé frutos.

Mañana haremos un buen día!